·Rotaciones de altitud

Primera rotación completada: noche a 5.720 metros y nevada monumental

El jueves 17 era el día de prepararse. Nada de subir todavía. Toca revisar el material técnico, ajustar el equipo de alta montaña, entender dónde vamos a movernos y sobre todo verlo con los propios ojos: las paredes de hielo donde vamos a practicar escalada y rápeles antes del gran día.

Día de preparación junto al gran Manaslu

Campo Base del Manaslu, expedición Camino Vertical 2026
Estamos donde queremos

Las paredes donde hacemos las prácticas

La pared donde vamos a practicar. No tengo adjetivos — es surrealista lo insignificantes que somos aquí abajo

Y con el cuerpo ya caliente  y el material puesto a punto, llega el momento de la pregunta filosófica del día, ¿me afeito?

Bien acicalados y afeitados para subir mañana pronto al Campo 1

Helicóptero sobrevolando el Campo Base del Manaslu
Un helicóptero!!!

Viernes 18: la subida al Campo 1

Madrugar, ponerse el equipo técnico completo y salir. El Campo 1 está a 5.720 metros de altitud. Desde el campo base son unos 820 metros de desnivel sobre glaciar con secciones de hielo, grietas y terreno expuesto. No es la parte más técnica del Manaslu, pero a esta altitud nada es sencillo.

A 5.100 metros, 50 minutos de subida. Se oyen avalanchas. Uff…

En el camino hacia el Campo 1 hay que cruzar varias grietas. Una grieta glaciar es una fractura en el hielo que se forma cuando el glaciar se mueve sobre terreno irregular y la tensión supera la resistencia del hielo. Pueden tener metros de anchura y cientos de metros de profundidad. Cruzarlas requiere técnica, velocidad y no mirar demasiado hacia abajo.

Saltando una grieta que da miedo. Mucho miedo

Subiendo al Campo 1. ¡¡¡Vaamooss!!!

El Manaslu ruge

A los 5.400 metros el cuerpo ya habla con claridad. Parar cada 15 ó 20 pasos no es flojera: es fisiología pura. A esta altitud la presión atmosférica es aproximadamente la mitad de la que hay al nivel del mar. El aire sigue teniendo el mismo 20,9% de oxígeno, pero hay mucho menos de ese aire por inhalación. El resultado es que cada bocanada aporta la mitad del oxígeno que aporta la misma bocanada en Cantabria. El corazón y los pulmones trabajan al doble, la sangre se espesa porque el cuerpo empieza a producir más glóbulos rojos para compensar, y el cerebro lo nota todo. No duele, pero se siente.

5.400 metros. Dos horas de subida. Cada paso se hace muy duro — más de lo que pensaba. Hay que parar cada 15 ó 20 pasos para coger aire

Raúl Puerta sonriendo durante el ascenso al Campo 1 del Manaslu
Feliz

Grieta glaciar en el camino al Campo 1 del Manaslu
Una grieta que intimida…

Ascenso al Campo 1 del Manaslu, pendiente glaciar
Cuestas y más cuestas

A 5.670 metros, a tan solo 50 metros del Campo 1, todavía queda energía para cantar. Como los guerreros cuando iban a la batalla. Esto es lo que hay.

A 5.670 metros, a 50 metros del Campo 1, en buena compañía y cantando

Entre el Campo 1 y el Campo 3 hay tramos que los llamados Icefall Doctors deben habilitar antes de que podamos pasar. Son equipos de sherpas especializados y con enorme experiencia que cada temporada instalan cuerdas fijas, escaleras sobre grietas y puntos de anclaje en las secciones más comprometidas de la ruta. Sin su trabajo previo no se puede avanzar con seguridad. En el Manaslu, como en el resto de los grandes ochomiles, estamos a merced de que ellos den el visto bueno antes de que la ruta esté lista. Esperamos sus novedades.

Ya vemos el Campo 1. Estoy cansado pero muy emocionado. Hay grietas que asustan, se ven avalanchas entre el C1 y el C3

Llegando al Campo 1. ¡¡¡Esto cuesta!!!

Raúl Puerta en el Campo 1 del Manaslu a 5.720 metros
Ya en el Campo 1. Toca descansar

Primera noche a 5.720 metros

Llegar al Campo 1 es una cosa. Quedarse a dormir es otra. Esta es la primera vez que el cuerpo va a pasar una noche a 5.720 metros. Lo que pase esa noche dice mucho de cómo va la aclimatación.

Primera noche en el Campo 1 a 5.720 metros. Una suerte poder estar aquí. El atardecer, la luna creciente sobre el Manaslu… me emociono

En el Campo 1 no hay baños. No hay nada. Para hacer las necesidades hay que alejarse del campamento, pala en mano, y construir el baño en la nieve. Como hacían los inuit en el Ártico, adaptando el entorno a las necesidades del momento. La diferencia es que los inuit lo hacen al nivel del mar. Nosotros lo hacemos a 5.720 metros. Siento cómo me hago más fuerte cada día.

Haciendo un baño en la nieve. Palada a palada. Cerca de una caída de 2.000 metros. Increíble

Más imágenes del atardecer en el Manaslu

Cena de espaguetis en el Campo 1 del Manaslu a 5720 metros
Una buena cena de espaguetis para recuperar fuerzas

El Manaslu al atardecer visto desde el Campo 1
El Manaslu atardeciendo

Vista de las montañas del Himalaya desde el Campo 1 del Manaslu
Montañas…

Luna creciente sobre el Manaslu visto desde el Campo 1
Idílico. El Manaslu y la luna

Mascota de MiVet en el Campo 1 del Manaslu
Mi mascota de MiVet

Raúl Puerta con la luna y el Manaslu de fondo desde el Campo 1
La luna, el Manaslu y yo

Interior de la tienda del Campo 1 del Manaslu con los compañeros de expedición
En el interior de la tienda con los compañeros de expedición

Sábado 19: buenos días desde 5.720 metros… con nevada monumental

Buenos días desde el Campo 1. La nevada que ha caído es la más grande que he visto en mi vida

Nevada monumental en el Campo 1 del Manaslu a 5720 metros
¡¡¡Menuda nevada!!!

Amaneciendo en el Campo 1. Nevada monumental. Tomando un té. La aclimatación va fenomenal — no tengo dolor de cabeza. Hoy bajamos al Campo Base. Mañana domingo subimos de nuevo al Campo 1

Sin dolor de cabeza. Sin síntomas de mal de altura. La aclimatación va exactamente como tiene que ir. El plan ahora. Mañana domingo volvemos a subir al Campo 1 para la segunda rotación.

La Pooja: pedirle permiso a la montaña

Antes de entrar de verdad en la montaña, hay un ritual que no se salta. La Pooja es una ceremonia budista sagrada que se celebra en el campo base de todos los ochomiles del Himalaya antes de que cualquier expedición comience a ascender. Un lama dirige la ceremonia: se enciende junípero cuyo humo lleva las plegarias hasta los dioses de la montaña, se ofrecen alimentos, bebida, dinero y tsampa (harina de cebada tostada), se atan banderolas de colores con los mantras escritos, y se pide permiso y protección a los espíritus del Manaslu. El humo sube, los rezos suenan, y el ambiente es de una solemnidad que te abruma. Los pelos de punta, literalmente.

En el Campo Base haciendo la Pooja: ceremonia budista sagrada de veneración y agradecimiento, para bendecir el material y pedir permiso a los espíritus

Los rezos de la Pooja. Los pelos de punta

Ceremonia budista Pooja en el Campo Base del Manaslu
La Pooja

Sábado: descanso (relativo)

Hoy toca descansar. Que no significa no hacer nada: con la nevada de esta noche hay que palear sin parar para que las tiendas no queden enterradas. Aquí el descanso tiene pala incluida.

Día de descanso y aclimatación… con la pala

Primera rotación completada. Hemos dormido a 5.720 metros, hemos bajado, y el domingo subimos de nuevo. El cuerpo sabe ya lo que le espera. La montaña también sabe que estamos aquí.

⛺🏔️

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